Únicamente los que han saboreado la esencia de la soledad tendrán la capacidad de imaginarse un vacío, sin forma ni color, sin líneas ni puntos. Es la nada en todo su esplendor: el secreto de la antimateria.
Si puedes imaginarlo tendrás el antídoto contra la desilusión, el ingrediente indispensable para preparar el elixir del olvido.

¡Muy poético!
Me alegro que te haya gustado. Por ahí va la secuela, la continuación de esta reflexión. Un abrazo.