Mañana es un día especial, el Viernes Santo. Por tradición, el ayuno es una expresión y sacrificio que hacen algunos creyentes para demostrar el respeto y amor a Dios. El ayuno no se limita a dejar de comer, beber alcohol, fumar o hablar palabras soeces. Puede ser inhibirse de cualquier actividad que genere placer.
En consecuencia, durante todo el día de mañana ni siquiera prenderé la computadora o ipad. Tampoco tomaré un bolígrafo para escribir algún ensayo, poema o cuento. Apagaré la fuente de inspiración y cerraré la ventana de la imaginación.
Mañana, tomaré un descanso, prohibido pensar en ti.
