Mi vejiga es una nube cargada de lluvia. Estoy reteniendo agua. No puedo moverme con esta depresión. Si aceptaras ante nuestra familia que eres una ninfomaníaca, que como hombre nunca he sido suficiente para calmar tu sed, sería llevadero este cáncer de hígado.
Me canso de disimular y mentir a nuestros hijos. ¿En realidad son míos? A estas alturas dudo hasta de mi hombría. Estoy hinchado desde la separación. El ser la comidilla de mis amigos y vecinos es humillante.
Con este diurético baja todo el líquido, llevo horas orinando sin parar. Es mágico, sonrío, mientras desaparezco por el desagüe.
