Está obsesionado con el cabello de Cristina. Él observa en las mañanas y las tardes la impresionante cabellera. La maestra lo regaña con frecuencia por no prestar atención a la clase. Lo único que lo motiva a llegar al salón del segundo grado es sentarse al lado de su princesa.
Cristina se ausentó por unos días de la escuela ya que tenía piojos. Y cuando ella regresó, llegó con el pelo cortito. Carlos volvió a suspirar, descubrió que el pelo no era lo que lo deslumbraba realmente, sino su hermosa sonrisa de ángel.

Very beautiful….
Thanks my dear friend!
Bello relato.
Un besote.
Saludos, te nominé para el Liebster Award, felicidades.
Acá está la premiación:
http://rotzemardini.wordpress.com/2013/08/14/en-algun-lugar-de-mi-alma-recibio-el-liebster-award/
Honrado por el cumplido amiga. Un abrazo y besotes!
Lovely:)
Thanks you my dear elenacaravela!!!