Regreso a tus brazos. Por más que intento congelar mi cuerpo la temperatura de mis sentimientos derrite las cadenas. Cada escarcha al caer en el suelo me despierta sin voluntad caminando hacia ti. ¿Por qué me robaste el silencio, ese espacio sagrado para inspirarme, en donde solo las musas podían entrar?
Las diosa del invierno no se siente cómoda con tu presencia, para ella, eres la villana del cuento, aunque llegues cargada de flores y ricas fragancias. La música de mis palabras está confundida, y continúan derritiéndose las esperanzas de mantenerte a distancia. Estoy enamorado.
¡Llegaste querida primavera, me derrito sobre la tierra, así estaré contigo!
Imagen sacada de http://wallpaper-wide.ru/es/preview.php?hd=261

la pena que el muñeco de nieve se reedite. me gusto.
Qué rico que estás por las redes nuevamente querida amiga, es cierto, pobre muñequito de nieve, a veces el amor no se puede entender… Un fuerte abrazo belleza corazón!
Delicioso. Eres una caja de sorpresas sin fondo…
Me alegro que cumpliera con tus expectativas, sabes que fue a pedido tuyo, una historia en un lugar bien frio, jajajaja Saludos amigo!!
hermoso y delicioso, Edwin… me gusta mucho! 🙂 abrazos de Francia, Mélanie