Nancy a los 20 años desistió de deshojar las margaritas de su jardín, a los 40 prohibió los espejos en la casa para no ver sus arrugas ni su sobrepeso, a los 60 eliminó los calendarios en su hogar pues le causaba terror la vejez…
A los 80 años ella se enamoró del vecino y volvió a deshojar margaritas, amuebló el apartamento con espejos por todos lados con el propósito de maquillarse y modelar sus trajes nuevos. Ella entonces marcaba las fechas importantes en el calendario, como las visitas al salón de belleza, al gimnasio, al spa y las salidas al cine con Albert, el nuevo amor de Nancy.
Imagen foto de Helen Stump, de 80 años, sacada de la Internet

Buenísimo.
Me ha gustado mucho.
Besote.
🙂 Besotes a distancia para vos!
Una ilusión en la vida, un amor hace renacer. Gracias Edwin que hermoso cuento.
Me place mucho que te haya gustado. Un abrazo amiga!
No hay edad para el amor 🙂
Saludos!!!
Estamos completamente de acuerdo!
Buenos días, leo tus cuentos siempre y casi nunca te comento, hoy me atreví al ver la belleza del mismo y la verdad que el esconde!! asís somos las mujeres increíbles
Saludos
🙂 Un abrazo gaviota!
Dice sabiamente el dicho nunca es tarde si la diecha es buena.
Saludos.
efe{LL}
Saludos y abrazos!
I love this, and find it to be so true. Amazing how our life can turn around when our soul is filled with hope…
🙂 A big hug my dear lady!
Una nueva ilusión hace remover por dentro la vida y hace volver a tener ganas de saborearla. Fantástico !!! Me ha gustado mucho.
Saludos
Cristina
🙂 Gracias Cristinafra!
I love this – it’s beautiful 🙂 Nancy is beautiful!
I would love to fall in love at 80!! What a joy.
🙂 🙂 🙂 GOOD!!!
Un abrazo Edwin
beautiful
with regards
Reblogged this on aksharaalu – Best Collections.
Especial… muy sensible en escritura y tema.
Saludos a!migo, abrazos cruzando el gran océano!
Todo, muy bien correspondido desde acá.
Mi buen abrazo.