En el país de los maletines todos salen en las mañanas contentos a pasar las ocho horas obligatorias con sus respectivos hijos y cónyuges en una Reserva Familiar, luego vuelven a su país para seguir trabajando.
Pintura surrealista de Vladimir Kush
En el país de los maletines todos salen en las mañanas contentos a pasar las ocho horas obligatorias con sus respectivos hijos y cónyuges en una Reserva Familiar, luego vuelven a su país para seguir trabajando.
Pintura surrealista de Vladimir Kush
Tienes una gran imaginación felicidades por este cuento al revés…la pintura es buenísima
Un besote
Mira amiga, me puede faltar la salud algunas veces, el dinero y otro sinfín de cosas, pero la imaginación no me deja en paz, jejeje. Bonita cuidate y adelante con tus sueños!!!
🙂
Muy bueno jeje…yo quiero un mundo así!!
ocho horas en casa o amigos y unas cuantas en el trabajo…
Saludos!!
Bueno cuídese amiga y a perfumar la vida de los más desamparados… un abrazo y cariños!
Que diferente sería el mundo al revés.
Me ha gustado mucho.
Besos.
Creo que no habría desempleo, jajaja. Besotes querida amiga!
¿No es un relato un poco perverso?
La pintura como el nanorrelato puede ser interpretado de diversas maneras dependiendo de las vivencias o filosofía de vida que tenga el lector. Para una persona que lo que le importa es el trabajo primero y no su familia y la desatiende es una cosa, para el desempleado otra, y para el que tiene balance entre sus responsabilidades familiares y las del trabajo es otro cantar. Sí, es mi contestación a tu pregunta, recuerda querido amigo el arte sea pintura, escultura, poema, cuento, música es rico en interpretaciones, por eso me fascina escribir y me cautiva tanto la pintura surrealista. Un abrazo desde mi islita y me encantó tu comentario analítico, por que hasta imaginando podemos rayar en la perversión cuando caracterizamos personajes o narramos realidades o fantasías. 🙂
Re bueno!
Abrazos
Abrazos para ti tambien querido amigo!