Llevo una semana sin afeitarme. Me levanté con deseos de hacer ejercicios. Todos los días me ejercito, pero hoy tengo unas ganas increíbles de hacer lagartijas, alzar pesas y correr. Tengo una energía que no puedo detener. Estoy empapado de sudor. Me meto a la bañera y dejo que el chorro de agua caiga libre sobre mi cuerpo. Se empañaron los espejos y el cuarto se llenó de vapor. Me toco el rostro con los ojos cerrados y me parece como si lo estuviera tocando. Pienso que a pesar de tantos años todavía no lo olvido. Recuerdo que siempre que me besaba los pelos de su barba me hacían cosquillas. Era tan rudo como su mentón pronunciado, pero era un ángel.
El supo ser madre y padre. Si la pérdida de mami fue dolorosa, la de papi diez años después, fue peor. Han pasado veinte años y cuando llega el aniversario de su muerte, es como si su espíritu me poseyera: paso días sin afeitarme para poder tocarlo nuevamente y su energía entra dentro de mí como algo sobrenatural.
Nunca me he casado y tampoco tengo hermanos ni familiares cercanos. Vivo solo y no soy muy sociable. Muevo la cortina del baño y se despeja poco a poco el vapor hasta que puedo observar con claridad un mensaje en el espejo: “Yo también te extraño. Anda, date prisa, te estoy esperando”.
Del susto, jamás volví a quedarme sin afeitar.

Hermoso, me trajo a la primera fila dos historias reales: la primera, como ésta,echa de menos al padre ausente y siente que su padre vive dentro de él: ve por él, conduce por él, siente por él; no acepta su pérdida y lo representa así; la segunda, es la que aquel que se queda en tierra, en su dolor, pide que Dios se lo lleve al lado del otro, y Dios le escucha y le dice: “Si tantas ganas tienes de ir con él, ¿porqué no te tiras por la ventana de tu séptimo piso? A lo que éste le responde: “Es pecado, ¿cómo puedes decirme TU eso?, “pero bueno, tu no eras ateo?…. concluye Dios
Un abrazo desde Salou
Gracias amiga, cuando los relatos logran este tipo de reacción creativa me emociona. Me alegro que te lo hayas disfrutado. Otro abrazo desde mi islita en el Caribe!
Muchos proyectos ¿luchamos por hacerlos realidad? Saludos.
🙂 Otro abrazo… Saludos
Pero los sueños, las añoranzas, están ahí, ya que los seres queridos nos acompañan siempre mientras los mantengamos vivos en nuestra memoria. Un saludo.
LIndo pensamiento. Un fuerte abrazo desde mi islita en el Caribe!
Es muy duro cuando falta una madre, pero no llego a imaginar el dolor de cuando falte mi padre que ejerce de ambos…Abrazo.
Así es esta historia amiga, Besos!