Entra el jurado a deliberar luego de escuchar todos los testigos de la defensa y de la fiscalía. El destino de ella estaba en manos de estas doce gotas previamente seleccionadas por las partes y orientadas por el juez. El gran jurado: dos gotas de rocío frescas de la mañana, dos de lágrimas, una de alegría y otra de tristeza, una de saliva, tres gotas eróticas, una de semen y dos de fluidos vaginales, una de sudor, una de orín y dos de sangre con altos niveles de colesterol.
Culpable fue el veredicto final. La gota de veneno no pudo disimular el miedo en sus ojos pardos. El juez, una elegante gota de whisky dio por concluido el juicio al dictaminar cadena perpetua. En la sala, la madre de la convicta, una gota burguesa de perfume francés, llenó todo el espacio del aroma inconfundible de dolor. En contraste, el padre de la víctima, una gota añeja de vino tinto, dejó escapar un grito de alcohol ante su satisfacción evidente por la sentencia.
http://guionistaanalfabeto.blogspot.com/2008/11/seor-juez.html

Reblogueó esto en sara33iay comentado:
cuento corto de edwincolonpagan
Gracias Sara!
Buen jurado, el veneno debe ser condenado…, saludos.
jajaja 🙂
Talento… talento en pasta…
Gracias Edwyn.. y felicidades por el juicio, la decisión fue acertada…
Gracias amigo!!!
Los notables!!!
Muy Bueno !
🙂 Un abrazo!!!
Edwin te pasaste de Pancho cara queso, en esta—En mi opinión la justicia llega cuando su veredicto final baja firmado por Nuestro Padre Celestial 777—
Que rico es leerte gracias! gracias! gracias! por compartir!
Mil abrazos valentinos
Ser juez, no lo querría nunca; ser jurado, me sería durísimo… Son necesarios… pero ¿serán siempre justos, acaso algo clementes?
Sí participo a placer, en cambio, de la enjundia de tus relatos. Son muy buenos.
Ed, felicidades. Mi abrazo.
Me gusta eso de la enjundia de mis relatos, jajaja. Uff!! eres genial con tus palabras! Abrazos a montón como decimos por acá!
Es que la tienes, Ed… Y que siga tu arte de fabular.
Y, como por aquí se anota, un mogollón de lo mismo.
Originalidad en tu texto y uno disfruta de tu prosa y de las imágenes que evocan… un abrazo