Para mis amigos desde un lugar muy especial, creatividad y magia, Saltoalreverso, Abrazos Edwin
Cuando la princesa Nada decidió confesar en la montaña de la Ciudad de los Sueños su amor por el esclavo Silencio, jamás pensó que él respondería con tanta asertividad a su grito de copulación en la alcoba real… nació el primogénito y resonó su herencia.
Imagen sacada de

