Para compartir este nanocuento inspirado en una de las piezas artísticas del excelente fotógrafo profesional Roberto Cabral.
A pesar que Enrique VIII de Inglaterra le fue infiel a sus dos esposas anteriores, la nueva y tercera reina decidió idolatrarlo, una pena que el corazón de Jane Seymour no tuviera tan buena memoria… el rey nunca dejó de ser una hojarasca.
Este nanocuento es en homenaje a mi amigo y artista Roberto Cabral. Te invito a entrar a este fabuloso blog del magistral fotógrafo Roberto Cabral http://robertocabralfotografia.wordpress.com/ La imagen tiene todos los derechos reservados por el autor. El uso de esta imagen ha sido autorizado por el artista.
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Me encanto como siempre Edwin un manifiesto. Dios te bendiga la vida junto a los que amas.
Mil abrazos
Saludos y abrazos amiga. 🙂
Igual amigo Dios te bendiga la vida junto a los que amas…
Mil abrazos