Lucrecia preparaba el brebaje enfurecida por la infidelidad de su amante. Vertía gotas de los frascos más raros de su colección de embrujos sobre una vasija de plata. Ya estaba listo, solo faltaba el toque final, las fotos de la maldición. Sacó una foto del Mario y la quemó, polvoreando las cenizas en la pócima. Ella miraba minuciosa a la fila de fotos en la mesa. Eran cinco las fotos, Drácula, el hombro lobo, Frankenstein, la momia y una de un zombie. No sabía cuál de ellos sería el mayor castigo para el traidor. Ninguno de estos monstruos era suficiente condena para este mal nacido. Lucrecia abrió los ojos, recordó que tenía la foto de un fantasma. Lentamente trituró la foto esparciendo la misma sobre la sustancia. El humo se apoderó de toda la habitación.
En la mañana siguiente, Lucrecia llegó feliz y sonriente a su trabajo. Ha pasado una semana y aún no ha regresado al trabajo el presidente de la empresa. Su esposa, hijos y los ejecutivos de la empresa temen que haya sido secuestrado. Peor aún, asesinado.
Imagen debidamente registrada y autorizada por Photl.com

Reblogged this on ARTE, SIMPLESMENTE….
Thanks, 🙂
tenha um ótimo final de semana!
Nominación a los Premio Dardos
Enhorabuena a todos los nominados desde: http://ecosocialojocritico.wordpress.com/
¡Que peligro tiene una mujer despechada…! Cualquier persona pero una mujer, mucho mas…, habrá que cuidarse de las infidelidades…., jajaja. Un abrazo.
jajaja 🙂
Tu Blog me parece muy interesante. Si te apetece, pásatee por mi Blog:) Espero que te guste, un saludo!
Vaya con Lucrecia… como para meterse con ella!