Después del hechizo, el rey estuvo con éxito palpando objetos para transformarlos en oro, hasta que tocó a su esposa. No había dios ni hechizo que lograra cambiar a la reina. Entonces, la mandó a decapitar.
Imagen sacada de http://mitologiaclasicaromana.blogspot.com/2013/03/el-rey-midas-y-el-oro.html

Claro, como ya no podía estar con ella, como no le podía satisfacer….Me recordó el cuento de Alicia en el País de las Maravillas y aquella Reina diciendo ¡que le corten la cabeza! cuando alguien hacia algo que no le gustaba…
Ese machismo y maltrato en contra de las mujeres sobrepasa las fronteras de la fantasia. Sabemos que hubo reyes que usaron su poder para masacrar no solamente a sus pueblos sino a sus propias reinas. Un abrazote querida
Aaaayyyyy . Je. Andaré con cuidado. Temo por estas “soluciones” drásticas.
Un abrazo, mi buen amigo.
Jajaja mis niñas hermosas y fuertes mujeres han empezado a reaccionar contra este pichón de Midas que acabo de presentar. Las reinas, que aunque muchas no fueron reinas por su inteligencia ni para mi gusto por su belleza, sino por el embeleso de los magnates, sufrieron maltrato y hasta asesinadas por estos animales con corona en la historia. Suerte que hoy en día a pesar del maldito prejuicio contra las mujeres ( y si son encantadoras e inteligentes peor aún) los derechos y el lugar adquirido y las leyes la protegen. Sé que si fueras reina de la antiguedad, uff… no me atrevo ni imaginar como serías (jijiji) BESOTES a todas mis compañeras reinas en este mundo del bloguero!!!
Corto pero directo al higado, gracias Edwin por estar de lado de la justicia, eso te hace un gran hombre y tremendo ser humano bajo la faz de la tierra.
Cuando la humanidad entienda que somos seres libres y no somos propiedad de nadie, sólo entoces terminaran los crimenes apasionales, que de pasión tiene nada.
Te quiero un chorro y te amo en el nobre de Cristo.
Mil abrazos
Gracias amiga querida. Un fuerte abrazo! 🙂