En homenaje y en memoria de los 43 estudiantes asesinados en México este breve relato.
Nos amarran, amordazan, golpean, escupen. Nos queman. Sepultan cuarenta y tres voces. Nuestras cenizas suben rápido a las nubes. Protestan, porque aún tenemos conciencia. Se condesan nuestras almas, nuestros gritos en el cielo. Llueve y esta vez lloverá más de cuarenta días y cuarenta noches. ¿Noé, dónde te encuentras? ¿Dios, por qué me has abandonado?

Es una vergüenza para la raza humana. Un cariñoso saludo.
Abrazos querida amiga!
Cómo es posible que se hayamos llegado a tales extremos de crueldad? Ya no somos humanos? No hay manera de que pueda entender el porqué…