Para compartir con mis amigos lectores desde el blog artístico Saltoalreverso. Abrazos a todos.
Aprovechó la oportunidad para cargarme. No hubo necesidad alguna de emitir ni un gesto, ni un sonido como señal para solicitárselo. Siempre estuvo agradecido por todas las veces que lo cargué con tanto amor entre mis brazos cuando era un chiquitín. Una lástima que no se podrá repetir esta aventura. El camposanto jamás olvidará el dúo angelical que interpretamos al llorar juntos mi partida inesperada.

Ay Edwin muy conmovedor este relato! . ; )
Gracias por tu comentario amiga. Hoy mi hijo mayor cumple 33 años. El que sale en la foto.