
Me vendí galopando con paso fino por la pradera hasta que te conquisté. Luego me comporté como un potro salvaje. Ahora, permanezco mirando los barrotes como toda una zebra.

Me vendí galopando con paso fino por la pradera hasta que te conquisté. Luego me comporté como un potro salvaje. Ahora, permanezco mirando los barrotes como toda una zebra.