Ya mi héroe no tiene la tirilla cómica para exponer sus talentos en el sector público. Richard es uno de los miles de desempleados en Puerto Rico luego del cambio de gobierno. Él se ha liberado del lastre laboral involuntariamente. Este ostracismo compulsorio lo ayudó a quererse a sí mismo sobre todas las cosas. A experimentar con su creatividad en otros escenarios. No tenía frijoles mágicos para subir al cielo, pero si los limones del árbol que trasplantó de la casa que perdió al ser cesanteado. Richard se ha convertido en el mayor productor de mantecado de limón en la Isla. Su helado es considerado gourmet y se exporta con éxito a los Estados Unidos, América Latina y Europa. Si tienes la boca hecha agua es que necesitas probar este manjar para quitarte el sabor amargo de la incompetencia gubernamental.

Excuseeeeeeeeeeeeeme, a mi me la raspa de tamalindo, je, je, je, es que veteranos dice que el limón y la toranja, y las guelemil pastillas que nos dan, son incompatibles… Y lo más probable es que te den cosas. Hasta convertirnos en “metrosexuales” a raspa coco, bueno mejor no lo digo…
Tranquilo mi amigo, que los veteranos te van a envenenar si no te cuidas. Jajaja