Estoy cansado de la rutina. Cuando estaba vivo era lo mismo. Ahora que reencarné en este maniquí barato solo me dedico a observar a los visitantes y residentes de mi pueblo de San Sebastián. Los rostros de los niños casi se salen de los vehículos para mirarme, los adultos no se quedan atrás. Me siento importante. Pienso que puedo ser un buen candidato a la gobernación para la isla. Soy joven y bien parecido, con mucha experiencia, y me mantengo calladito como una excelente estrategia política. Desde estas alturas he aprendido a conocer los detalles y las necesidades de mi gente. En todos los municipios se repiten los mismos problemas. Además conozco a varios maniquís de las empresas claves y exitosas del área metropolitana de San Juan para desarrollar mi maquinaria política, muchos como yo, fríos y sin escrúpulos.
Para el 2016, seré el candidato del séptimo partido político, con el número de la buena suerte y el maniquí como su insignia. Salgo económico, pues no gasto mucho, quizás un poco en vestimenta. Y como los candidatos a puestos electivos de algunos de los partidos en competencia tengo la cabeza hueca. Mi lema de campaña será: “Cuento con tu voto, si el votar para ti no es un cuento”.

Muy bueno Mr. E. Tremenda parábola, suave final que deja mucho que pensar.
¡Gracias amigo, saludos!
Jejeje muy bueno a propósito para estas temporadas electorales en muchos países…
Creo que votare por tu maniquí pues aun con la cabeza hueca y solo resalta con las vestimentas si en verdad conoce las necesidades de los pueblos pues será mejor que muchos!