Cuento: EL HOMBRE-MOSCA

Salgo a botar la basura como todas las mañanas. El silencio de los árboles despierta la imaginación. Presiento que alguien me observa desde arriba. Deposito los desperdicios en el zafacón soterrado y miro de súbito al techo de la casa. Allí está mi super héroe favorito con todo y capa. Sin palabras se acomoda el mantón rojo para su despegue.  No me da tiempo para gritar. Desde la azotea del segundo piso se dispara al aire. ¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡Es Superman! ¡Más rápido que una bala! ¡Más potente que una locomotora! ¡Capaz de saltar por encima de un …

Levita solo unos segundos con sus ojos cerrados, tan pronto los abre cae al vacío. Mi padre nunca volvió a intentar ser un personaje fantástico. Lo recuerdo siempre como el Clark Kent de la Legislatura, aunque con las féminas era todo un super conquistador. Lamentable como se lo devoró la demencia,  se confundió con su disfraz en la celebración de Halloween. Después de permanecer encamado por dos años, murió.

Siempre lo recordaré no como a los héroes de las tirillas cómicas. Demás está aclarar que fue un hombre ordinario, de inteligencia promedio, cínico, mal hijo, mal padre y mal esposo. A mí me recuerda más a Charlie Chaplin por su talento innato de ser silencioso.  Sin hablarte ni emitir ruido alguno, hacía que te murieras de la risa, o mejor decir, de la soberbia. En su honor, este 31 de octubre, una semana antes de los comicios electorales en mi isla me disfrazaré por primera vez.

Será de político, es decir, de hombre-mosca.

Unknown's avatar

About edwincolonpagan

Autor del libro "Mi Peor Enemigo Soy Yo". Pintor, cuentista, planificador profesional, profesor universitario y motivador. 101% Puertorriqueño.
This entry was posted in Cuentos and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a comment