La Caperucita llegó a la mayoría de edad y decidió entrar en la palestra pública para un puesto político por el partido rojo. Ella, desde niña demostró destrezas para liderar a los demás. Ya no teme a los animales salvajes, a pesar de la experiencia traumatizante en su infancia.
Sabe que el partido azul dejó desmantelado al país y sin dinero, a tal punto que la luna solo alcanza la fase de cuarto creciente. Jamás tendremos luna llena. Ella estará a salvo, las ovejas elegidas para la Legislatura no deben convertirse en lobos en esta ocasión.

¡Me gustó mucho! muy pertinentes las alegorías.. La caperucita deja atrás su infancia para lanzarse a la política, esta vez sin miedo a los lobos! y mas roja que nunca.