Abre la caja de cartón de un pie cuadrado. Mira al fondo de la misma. Deposita un retrato de su amante. Evapora dos lágrimas con una sonrisa y empieza a leer la tarjeta de cumpleaños que recibió el verano pasado. Sigue de aquí para allá, metiendo uno tras otro los detalles que le había regalado; la medalla de plata grabada con un “TE AMO”, la servilleta con su carita alegre y por último, introduce a Honey, su peluche favorito.
Cierra la caja con cinta adhesiva. Encima escribe: “GRACIAS POR EL AÑO QUE DEDICASTE A AMARME”. Te amo, Pablo

