No te miento que pasé años para que te fijaras en mí. Pero no hay nadie que se resista a probarme. Soy estable, una vez que consigo lo que deseo, el aburrimiento de la rutina me frena la pasión.
No tengo dudas que los ingredientes de este caldo son picantes pero sabrosos. No te ofendas, eres la víctima número veinticinco. Desde los seis años mis relaciones amorosas son efímeras. Anualmente cambio de pareja no porque las he dejado de querer, sino porque nunca he logrado amar a nadie. ¿Quieres probar de esta sopa alucinante?
