Soy un hombre velludo. Tengo veinticinco años. Me fascina verme acicalado, extremadamente pulcro. No soy metrosexual u otro de esos conceptos modernos que usan para confundirme. Me depilo las cejas y me afeito el cocote. A pesar que no soy ciclope, tengo unas cejas inmensas que me cubren los dos hemisferios de la frente. No tengo barba ni bigote. Estoy en un tratamiento de fisiculturismo y me quitan con rayos láser los pelos de las piernas, espalda, brazos, pecho, torso, nalgas, manos, pies y orejas. No hay cabida en mi epidermis para vellos.
Solo así me siento limpio y tranquilo.
