Me fascina tu mirada reservada. Sabes que cuando me hablas con el cuerpo me mantengo quieta, en espera que hagas eterna mi felicidad. Te amo tanto como a mis hijos y a mi marido. Puedo prescindir de casi todo, menos de ti. Sé que siempre que estamos juntas hacemos click , y en la oscuridad me ciegas con tu resplandor. Quién diría que alguien que usa lentes fuera mi foco de atención.
Por un descuido estoy a punto de perderte. Espero paciente que el técnico facilite el diagnóstico. Si te pierdo, no hay otra, compraré una cámara nueva, Nikon, por supuesto.

Es que lo sabia con leer el titulo nada más!
Buenísima!
Así es yernito, todos o saben ya, jajajaja….
Jaja! Me hiciste reir, graciosito… yo que estoy de luto por mi bebé… sabes que te quiero más que a nada ni nadie… pero no puedo vivir sin ella…
Bueno pero lo has aceptado públicamente, tu cámara siempre ha sido mi rival, jajaja
Ay madre mía, eres prolífico, qué ingenuo es tu memento, es que en cada microcuento hay un laberinto, oh tinta… que esta fuera de mi alcance, es casi cose venas, qué más puedo decirte…
Bravo, bravo: es lo que diría: Edith Piaf… en una de su monumental canción, pour le Clown. Gracias.
Gracias por tu “standing ovation”, que no sé cuando es homenaje o crítica pero ni modo, paro de que es positivo, así es el capitán coqui, jejeje Un abrazo amigo