Sin el propósito furtivo de juzgarme, pregunto: ¿Por qué algunas veces cuando bebo vino, y se me sube a la cabeza, este estado de embriaguez no me ayuda para desenmascarar mis falsedades? ¿Y por qué no puedo liberarme con estas uvas ebrias, y me vuelvo a esconder en el viejo cascarón que me aprisiona? El vino es una maravillosa excusa para liberar tensiones pero estas copas no son suficientes para borrar de mi lista de errores, mi infidelidad…
Imagen: pintura de Nicoletta Tomas Caravia

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Para mis amigos escritores y artistas de Saltoalreverso este cuentecillo sobre el efecto del vino…
Oh el vino el vino, maravilloso relajante!
jajaja te acompaño una copa virtual, a tu salud amiga!!!
Salud pues!!! Buen provecho!
🙂