No tengo otra alternativa que taparme los ojos cuando mi papá golpea a mi mamá, una lástima que el corazón no tenga manos para protegerse… pobrecito sufre más que yo.
Imagen: pintura de Nicoletta Tomas Caravia
No tengo otra alternativa que taparme los ojos cuando mi papá golpea a mi mamá, una lástima que el corazón no tenga manos para protegerse… pobrecito sufre más que yo.
Imagen: pintura de Nicoletta Tomas Caravia
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Este nanocuento te parará los pelos de punta… pobre corazoncito.
Magnífico, Edwin.
Si los pobres corazones tuviesen manos… ¡qué bella utopía!
Un abrazo
Gracias hermano Chojesús, un abrazo, pues yo sí tengo brazos y llegan a distancia en el espacio virtual cuando son auténticos los sentimientos para mis queridos amigos. 🙂
Gracias a ti, por dejarnos disfrutar de cosas tan lindas.
Gracias por tan maravilloso cuento! Un abrazo.
Mil gracias amiguita!!!
Que relato tan triste.
Un besote.
Triste pero así es la realidad querida amiga, besotes!
Que triste realidad los hijos son los que sufren mas que uno, y ni como negar lo.. Abrazos!
Así es la realidad, un abrazote!!!
😀
Se acabará alguna vez con la lacra de la violencia de genero.
Quizá cuando la justicia sea dura.
Un abrazo
Dios quiera y suceda alguna vez, pero por lo menos en mi país Puerto Rico las estadísticas cada día son más alarmantes. Un abrazo amiga
¿Realidad, cuento, denuncia? Denuncia -creo- recreada; y mu concisa y excelente tratada. Pero Edwin: sé que lo grave presente reclama urgencia; también que todo lo grave nos debe concitar a la diligencia enérgica. Grave total y repulsiva es la violencia humana sobre demasiadas sustancias generales, y sobremanera sobre las humanas: al fin, es el arremeter ciego e injusto radical contra otro igual, que por lo general es más débil o está asaltado en indefensión. ¡Qué mal equipamiento original el del alma humana! Tiene incorporada la violencia. Toca saber si la evolución grácil y la educación fina nos llevará a controlarla en ejemplar modo. Sería admirable.
Un amigo abrazo.
Estoy muy de acuerdo con vos. Gracias por comentar en el blog. Tenemos que tener esperanza, por lo menos, yo oriento a mis hijos y nietos para que sean hombres y mujeres de bien. Ojalá cada uno fuera más responsable con los suyos, el mundo sería mejor. Un fuerte abrazo!
Ahí, ya tenemos un modo concreto y fiable de actuar. Y bien bueno, aunque local sea. Eso hicimos en casa también, y estamos contentos.
Sin necesidad de gracias, ya agradecido.
Un buen abrazo. Buen día.
It touches the heart deeply…very nicely done !
That’s my goal! 🙂