Mark, un ruso de 80 años era adoración con su nieta Paola, la deleitaba todas las tardes con su violín. La niña murió de unas picadas de avispas un domingo de pascuas. A los tres días luego de enterrarla, el abuelo murió de un infarto. Cuentan los padres de Paola, que durante meses, se oye tocar al abuelo la melodía favorita de la niña en su cuarto. Los vecinos se acercan todas las tardes a la casa bajo la ventana para disfrutar el concierto. Los niños aseguran haber visto el fantasma de la niña y el abuelo en el mirador en varias ocasiones.
http://elclubdelartelatino.blogspot.com/2012/05/pintura-surrealista.html/

lovely!
Thanks my dear lady!
Escalofriante. Solo pensar que si yo fuera vecina, me daría un poco de miedo.
Besotes.
Gracias amiga, besotes, a mi también pero como la curiosidad mató al gato, allí estaría. jejeje…
Genial.
Un abrazo fuerte Santiago desde acá en la distancia! Gracias!
Que puedo decir,. El amor de abuelo y nieto a través del espacio, tiempo.
Muy bello!!
Gracias por todo amiga!
Es un cuento muy bonita.
Me alegro que te guste querido amigo!
😀