Soy un workaholic. Me olvidé de vivir. Sin disfrutarme a mis tres hijos y a mi adorada Verónica. Siempre he llegado tarde a todo. Hoy era un día de celebración, mi niña mayor se graduaba de escuela superior justo cuando mi esposa cumplía sus 43 años. Ahora es la primera vez que llego a tiempo con el corazón en la boca para no fallarles nuevamente. Estoy en la morgue, frente a cuatro cadáveres tapados con sus pies al descubierto. Me resulta tan familiar el aroma que exhalan sus cuerpos callados. Ese olor a muerte es inconfundible aunque los recuerdo a los cuatro en cada amanecer.
Te invito a entrar a este fabuloso blog de Douglas Moore http://moorezart.wordpress.com/ La imagen tiene todos los derechos reservados por el autor. El uso de esta imagen ha sido autorizado por el artista.
Copyright © 2014. Douglas MooreZart a.k.a. Moore. All Rights Reserved.

Buen recordatorio, amigo! xoM
Abrazos querida amiga!!!
Terrible suceso.que uno va comprendiendo a medida que uno lee las palabras poéticas , que no por serlo dejan de dolor. un abrazo mi buen amigo.
Siempre hay un amanecer hasta para los que se han olvidado de vivir…
Terrible suceso.que uno va comprendiendo a medida que uno lee las palabras poéticas , que no por serlo dejan de doler. un abrazo mi buen amigo.
Así es mi querido amigo Rubén. Saludos y abrazos!
Realmente triste y hermoso…, poético…, un abrazo.
Gracias querida amiga, un fuerte abrazo!
Parece terrible, pero es muy acertado, quizás algo tardío, sí, pero ejemplar y adoctrinante.
Es un buen consejo para los que nos gusta trabajar en exceso. No nos podemos olvidar de nuestros seres amados. Abrazos!!!
Wow, powerful!
Thanks my dear friend!! 🙂
Excelente, caballero. Llega mucho al alma.
Great poem and so have always the chance tot start again
Thanks for your lovely words. 🙂
Magnifica narración, para hacernos recordar lo que es importante en nuestras vidas, antes de que sea tarde. Lo has podido hacer en un único y genial párrafo.
Gracias.
Un abrazo fraternal desde mi isla! 🙂