El chiquillo de ojos azules llega moribundo. Los padres están de camino. Los abuelos irrumpen con el nieto en el hospital. La desesperación domina la Sala de Emergencias ante el llanto desgarrador del abuelo.
Las enfermeras y médicos se desviven por resucitar al niño. El equipo es conectado de inmediato al cuerpo agonizante del infante. El abuelo sufre un infarto. Las máquinas parecen llorar desconsoladas insinuando el desenlace. El niño y su abuelo mueren simultáneamente. El internista busca todas las formas para resucitar a Pablito. El niño revive ante la insistencia del galeno.
Es un milagro. El nene estuvo muerto por más de un minuto. El abuelo no pudo resistir la presión. Dentro de la tragedia Elena da gracias a Dios por recobrar a su hijo. La dejan pasar a la sección de cuidado intensivo. Ella corre inquieta a su encuentro, lo abraza sobreexcitada. Ella palidece al descubrir que el ojo derecho de Pablito había cambiado de color. La mirada del niño la estremece. El ojo marrón es idéntico a los ojos almendrados de su difunto abuelo.


Dos almas en un solo cuerpo…interesante…xoxoM
Un abrazo querida amiga!
Tragedias diarias…, lindo cuento sobre la unión de las dos generaciones que muchas veces es más fuerte que las de los padres e hijos. Un abrazo
Estoy completamente de acuerdo!
Sent via BlackBerry from T-Mobile
Un cambio de vidas… Genial cuento.
Gracias por tu apoyo! Saludos!