Hoy me desperté atemorizado. Mi sed por querer ser otro me había traicionado. Mi negación de aceptar mis limitaciones me llevaron a evadir la responsabilidad de amarme. Me olvidé de mis fortalezas. Mis extremidades permanecen inertes. Las siento demasiado pesadas. Por fin me pongo de pie. Aterrorizado me miro al espejo. Soy un enorme gusano. Mis pares de patas no dejan de moverse involuntariamente. Mi cuerpo se contorsiona de lado a lado buscando equilibrio. Es inútil. Caigo al suelo. Descubro que esa es mi naturaleza. Acepto el cambio. Ya no podré caminar en dos piernas. Aprenderé a caminar y correr con mis nuevas extremidades. Subo y bajo las paredes de mi habitación. Me balanceo en una de las aspas del abanico. Mira a los lejos. Diviso un hueco en una de las ventanas. Escapo al exterior. Los colores, la fragancia de las flores me cautivan. Me trepo en una rama de un árbol. Duermo por unos días. ¡Eureka! Acabo de despertar con las alas más grandes y hermosas que puedas imaginar. Transfórmate, evoluciona, revoluciona y sé libre. Nunca es tarde para aprender a volar.
Imagen sacada de http://www.backyardnature.net/es/caterpi~.htm

Hola amigo,
te he nominado al Black Wolf Blogger Award, aquí te dejo el enlace: https://mibibliotecaebook.wordpress.com/premios/black-wolf-blogger-award-2015/
Un abrazo!