
Ninguno de nosotros tres se imaginaba que serías crucificado. Peor aún, que siglos después, el líder de los Estados Unidos, la nación más poderosa del Mundo, iba a ser tu enemigo más temible.
Baltazar y Melchor me recomendaron que solicitara por las Redes Sociales su crucifixión. Pero creo que no es una buena idea. Es capaz, que también resucita y al final nos jodemos todos.
