No importa las siete plagas que propicié para que te doblegaras ante mí. Eres abominable, no tienes escrúpulos. Olvidar a nuestro hijo en el carro hasta que se asfixiara es una infamia. ¿Venganza o descuido?
Esta vez te será imposible cruzar mis fronteras, ni con los poderes de Moises podrás abrir nuevamente mi Mar Rojo.
Te lo juro ante la tumba de nuestro primogénito.

