El silencio es tierra virgen para todo escritor. Es la oportunidad para escuchar el diálogo sincero de las emociones y sin editar, compartir los misterios del espíritu. La Ilíada, Cien Años de Soledad, La Divina Comedia y decenas de obras literarias valiosas del pasado y presente existen por la fertilidad infinita del silencio.
¡Qué pena que algunos usen el silencio para lastimar a los que aman como estrategia de persuasión y concebir exitosamente la indiferencia!
