
Ella espera en la suite nupcial… Yo permanezco en el vestíbulo del hotel. Rastreo su móvil. Examino algunas páginas de su chat privado. La información está encriptada. Hackeo la cuenta. Paso los datos a mi ordenador portátil. Uso un decodificador disponible en línea. Abro la caja de Pandora. Suspiro. Entro al bar. Pido una botella de brandy jerezano. Respiro el aroma. Bebo. Evoco nuestro juramento, mientras contemplo el crucifijo tatuado en el antebrazo del barman. Subo a la habitación. Beso a mi amada. Dejo caer un poco de brandy sobre su vientre; con mi lengua dibujo la silueta de una copa. Brindo por pasar página.
