
Inició sus ejercicios como de costumbre. Siempre acompañamos al general desde su recaída. Gruñe a toda la unidad menos a nosotros cuatro. Después de saludarnos, estira y mueve su esqueleto.
Permanecemos quietos, callados y atentos al nuevo enfermero gay que le toma los vitales.
El jefe nos sigue con su mirada y sonríe, nos da instrucciones: «Atención soldados: Yogy, Winnie, Dumbo y ¡tú también Flipper!» Acabo de reclutar al nuevo peluche Rainbow para liderar la próxima misión.
