¿Cómo te sientes después que fuiste descubierta y conquistada por los españoles? ¿Y qué hay de los usurpadores norteamericanos que nos llevan engañando durante tantos años sin respetar tus raíces y recursos naturales? Y ni se diga del maltrato físico y mental de aquellos que te han habitado por más de 500 años de historia. Un país cuyos dirigentes (pues me cuesta llamarlos líderes) no han sabido unirnos como un pueblo. La palabra unidad se perdió entre la verborrea política que ha contaminado nuestra cultura e idiosincrasia boricua desde su descubrimiento. Pero eso no tan solo brilla por su ausencia, sino que nos enseñaron por siglos a rechazar y castigar a los que piensan distinto a lo establecido por la sociedad o por la aparente mayoría. Entonces, no solo estamos desunidos, sino que muchos no respetan la diversidad de pensar y de las preferencias de los demás.
Querido país, sé que te conmueve, que tienes un pueblo sin unidad, sin respeto a la diversidad, con machismo que abusa de sus mujeres, con gobiernos alternos, que el que lo sustituye, sigue siendo igual o peor al que le antecede. Qué difícil, para los hombres y mujeres que vivimos entre tus latitudes de no ser rivales y querer siempre competir con los otros, en lugar de ayudarlos.
Tienen que llegar huracanes devastadores, terremotos y la pandemia mundial del un virus mortal para que nos salga la bondad, humildad, amor, respeto, compasión y nos unamos como pueblo, en una sola voz con el único propósito de proteger a nuestra familia, a los seres amados, amigos y personas que no se pueden valer por sí mismo. Pero a pesar, que estos monstruos, nos sacan a relucir nuestro don de gente, los políticos internos y externos se las ingenian por seguir tratando de tomarlos el pelo.
Respiro, por que sé que los buenos, aunque no somos más, tenemos la fuerza para ayudar a los que se quedaron en su proceso de conciencia rezagados y hacerle frente a los confundidos, así también a los mediocres (me refiero a los politiqueros). Te amo, mi adorado país, y por mi parte, y por las personas lindas y auténticas que aportan como tú para hacer realidad un sueño: que todos los boricuas nos ayudemos con sinceridad y orgullo de quienes somos: UN SOLO PUEBLO, UN GRAN PUEBLO. Gracias Alexandra, por ser una mujer sin precedentes, un elemento único e histórico en nuestra Isla.
Edwin Colón Pagán

