
A pesar de que la monja alegó ser violada al quedar embarazada del capellán, la madre superiora no le creyó.
El silencio de esa noche se amparó en la quinta enmienda de la ley católica ante la confesión de los hechos al presunto violador.

A pesar de que la monja alegó ser violada al quedar embarazada del capellán, la madre superiora no le creyó.
El silencio de esa noche se amparó en la quinta enmienda de la ley católica ante la confesión de los hechos al presunto violador.