
Entré por la quijada, perforé la lengua y decidí quedarme atascada justo en el hipocampo. Quería saber por qué su pareja, la armera, la había reemplazado por mí en el rodaje del episodio final.

Entré por la quijada, perforé la lengua y decidí quedarme atascada justo en el hipocampo. Quería saber por qué su pareja, la armera, la había reemplazado por mí en el rodaje del episodio final.