Charlie, según le llaman mis hijos es el único macho en esta pecera repleta de hembras. Él es nuestro favorito y el de sus cuarenta hembras también. Es un hermoso pez anaranjado de la familia xiphophorus helleri. Es todo un padrote, da para todas. Hay algunas hembras calladas, otras vivarachas, hay tímidas, otras son completamente pasionales, pero todas se derriten ante la presencia de Charlie.
La pecera es gigantesca, de pared a pared, tiene la temperatura, la luz y la alimentación adecuada para la reproducción. Charlie las seduce una por una, es la danza de la copulación, y cuando va por la número tres, muere de repente.
No hubo mayores contratiempos, gracias a que esta especie es hemafrodita. Las hembras si están en cautiverio tiene la capacidad de cambiar de sexo luego de haberse reproducido. Al cabo de unas semanas, Lucrecia, la pez más hermosa del estanque era el nuevo macho del harén.










